Artículo compartido por José Luis Del Campo Villares Licenciado en Administración de Empresas – Coaching Directivo y Ejecutivo.

«La formación ocupacional como su nombre indica es aquella que como meta persigue el que el alumno consiga un trabajo, pero ¿es realmente bien gestionada?

Caso Real:
Cierta persona de 48 años se ha quedado en el paro porque su empresa ha cerrado. Era uno de los responsables de contabilidad y llevaba en ese puesto desde los 27 años, o sea 21 años de experiencia. Licenciado en Ciencias Económicas.
Del INEM le dicen que debe de hacer un curso bajo aviso de perder la prestación de un determinado número de horas. Se apunta y va. Tras los 15 primeros días le entra una depresión ya que le están explicando en las dos primeras semanas lo que es un balance.
Avisa al INEM pero este le indica que debe de continuar.
Me surgen dos preguntas:
-¿Es en realidad la formación ocupacional una verdadera solución a la desocupación?
-¿Son las malas políticas de selección de alumnos lo que hacen que muchos de estos cursos se consideren pérdidas de tiempo?
La primera he de decir que no estoy del todo de acuerdo con los que dicen que de la formación ocupacional no se obtiene empleo. Cierto es que las estadísticas de colocación de alumnos es muy baja, pero los hay. Y todo lo que se refiere al ámbito del aprendizaje como complemento a la experiencia y formación de una persona es positivo.
Y enlazo aquí con la segunda pregunta. El problema de la formación ocupacional a veces es que realmente quien la promueve no tiene por objetivo el de que el alumno se coloque, sino que simplemente necesita cubrir un cupo de alumnos para poder recibir las famosas subvenciones, dando lo mismo le perfil de cada alumno que asista.
En el caso real descrito, claro está que la formación es útil, sobre todo para aquel que es neófito en la materia, pero para aquel que lleva media vida dedicándose a eso, es justamente cuando surge la idea de que es una perdida de tiempo.
Por lo tanto, se debe de medir muy mucho la formación ocupacional como generadora de empleo en función de la masa de alumnos, si no esto se volverá contra ella misma y acabará siendo un agujero negro mal visto por la ciudadanía.»